El objetivo de esta organización es eliminar la brecha digital en el acceso a las tecnologías especialmente a las telecomunicaciones e internet. Es decir se intenta que todas las personas puedan acceder a las tecnologías a pesar de que no cuenten con los recursos necesarios.
Por eso se hicieron dos reuniones una en ginebra del 2003 y otra en tunes, en donde se elaboraron 11 principios los cuales son:
• La Declaración reconoce que las TIC son el fundamento esencial de una Sociedad de la Información sin exclusiones
• Se subraya la necesidad de reforzar el marco de confianza en las TIC, que abarca cuestiones de seguridad de la información y de las redes, la autenticación, la privacidad y la protección de los consumidores, como requisito previo para el desarrollo de la sociedad de la información.[1]
• Las TIC también son instrumentos importantes de buen gobierno.
• La Declaración reconoce que el acceso universal sólo dará frutos cuando se alfabetice y eduque a la gente que no conoce la Internet y sus poderosas aplicaciones.
• Dar recursos a los grupos marginados y vulnerables para que adopten estos principios y tengan la posibilidad de actuar.
• libertades fundamentales de la Sociedad de la Información,
• la Declaración destaca la importancia de fomentar la creatividad
• figura el respeto de la diversidad cultural y lingüística

• En cuanto a la gestión de Internet, se insiste en que todos los actores y las organizaciones intergubernamentales aborden los asuntos técnicos y de política pública.
• También se reafirman los principios de libertad de prensa, independencia, pluralismo y diversidad de los medios de comunicación
• la Declaración expresa el apoyo incondicional al compromiso de colmar la Brecha Digital mediante la cooperación internacional de todos los actores[2]
Hace 15 años, es decir, antes del advenimiento de Internet se destinaba esencialmente a académicos e investigadores y era una red no lucrativa basada sobre todo en América del Norte, cuyos usuarios se limitaban en gran medida a utilizar el correo electrónico y la transferencia de ficheros. A partir de 1985, la invención de la web dio lugar a un apreciable crecimiento de la Internet en todos los países de la OCDE y a una privatización cada vez mayor de la red dorsal. Actualmente, la Internet ha dejado de ser algo inherente al mundo en desarrollo y se ha generalizado en la mayoría de los países.
En efecto, el grueso de los usuarios de Internet y de la telefonía móvil viven en Asia-Pacífico, región que está a la vanguardia de las tecnologías de Internet, por ejemplo, banda ancha y datos móviles. Por lo que hace a la penetración de Internet en banda ancha, la República de Corea y Hong Kong, China, constituyen las dos principales economías mundiales, y tratándose de las tecnologías móviles de Internet, hay que señalar que Japón y la República de Corea fueron las dos primeras naciones que lanzaron comercialmente las redes móviles de tercera generación. Sin embargo, muchos países en desarrollo (sobre todo en África) siguen muy poco representados en cuanto a la utilización de la Internet.[3]

Contribuciones voluntarias en especie
Varios gobiernos, entre ellos el de Suiza, y organizaciones internacionales han aportado contribuciones en especie: personal para la Secretaría Ejecutiva de la CMSI o salas para las reuniones formales. La Unión también aportó una contribución en especie importante que incluye las oficinas y las redes de información para la Secretaría Ejecutiva, así como servicios esenciales para organizar las reuniones. La Unión movilizó a más de 400 personas de su nómina para ayudar a la organización de la Cumbre en diciembre de 2003. Se considera que las contribuciones de la Unión en especie representan un total de 6 598 000 CHF. Véase el detalle de las contribuciones en especie en el siguiente cuadro. [4]

[1]http://www.itu.int/wsis/index-es.html
[2]http://www.choike.org/nuevo/informes/647.html
[3]http://www.itu.int/wsis/tunis/newsroom/background/internet-governance-es.html
[4]http://www.itu.int/wsis/funding/contributors1-es.html





